Uno de los objetivos centrales de la Bienal de Fotografía de Lima es aportar a la comprensión de la producción fotográfica en el Perú. La búsqueda de un relato que le confiera unidad, continuidad y coherencia a las prácticas fotográficas de distintos momentos y lugares tropieza, sin embargo, una y otra vez con el mismo obstáculo: la constatación de que no hay una, sino varias historias, distintas y dispersas, de la fotografía en el Perú. Son historias que surgen de los usos y funciones de la fotografía en distintos momentos. Son historias que construyen los fotógrafos en su trabajo diario, marcado por la tensión constante entre tradición e innovación. Son historias nacidas del diálogo entre las formas visuales locales y las que, venidas de fuera, responden a los cambios en el horizonte cultural global.

 

La II Bienal de Fotografía de Lima se propone resaltar algunas de las posibles historias de la fotografía que despuntan en nuestro propio horizonte cultural al iniciar el siglo XXI. En la propuesta curatorial se ha buscado organizar esta mirada a la producción fotográfica documental y artística de acuerdo con dinámicas de transformación, transición y expresión.

 

Así, bajo el título de Transformaciones, se agrupan exposiciones que exploran los distintos modos en que la fotografía documenta y hace inventario del mundo que nos rodea. Con ellas pretendemos comprender mejor no solo los distintos modos en que la fotografía nos presenta la realidad, sino también las ideas y valoraciones que hay detrás de ellos. Son, en última instancia, una manera de plantear las transformaciones culturales que surgen ante la urgencia creciente de generar imágenes con fines informativos y de clasificación.

 

Las imágenes artísticas, al no ser informativas en el sentido habitual de la palabra, han tenido un status incierto e inestable a lo largo del siglo XX. El modo en que este ha ido siendo entendiendo hace evidente que nuestra comprensión de la historia de la fotografía en el Perú es un proceso en construcción. Por ello, abordamos la fotografía artística desde dos puntos de vista: ampliando la visión a partir de lo ya construido y llamando la atención sobre cuerpos de trabajo que hasta ahora no han sido incluidos en esa visión.

 

Así, las exposiciones agrupadas bajo el título de Transiciones, parten del relato, bastante establecido ya, de la influencia ejercida por el modernismo en la fotografía peruana –y limeña en particular– a partir de la década de 1970. Pero el centro de atención de estas muestras es la transición entre esas prácticas fotográficas y otras nuevas, marcadas por el del paulatino abandono de una concepción purista y fuertemente determinada de lo fotográfico. Es el relato de la aparición de un horizonte nuevo, más abierto y laxo, en que la fotografía es más un proceso que un fin en sí misma.

 

De modo complementario, las exposiciones agrupadas bajo el título de Expresiones abordan cuerpos de trabajo que no encajan todavía, que retan y cuestionan el discurso establecido acerca de la fotografía artística en el Perú. Son expresiones que indudablemente deben incorporarse a esa narrativa ya establecida, y así ampliar sus presupuestos.

 

Pero este discurso curatorial estructurado no agota la oferta de la II Bienal de Fotografía de Lima, pues un evento de esta magnitud no puede limitarse a lo que encaja en un programa de intención integradora. Por ello, incluimos una sección Invitados Especiales, en la que participan creadores de renombre internacional como el británico Martin Parr y el bengalí Shahidul Alam. También le damos espacio a creadores locales y sus proyectos más recientes en la sección Otras miradas y, por último, le dedicamos una sección a la fotografía brasileña en Sobrevolando Brasil.

 

Admitiendo que la fotografía ha cambiado sustancialmente en las últimas tres décadas, la propuesta curatorial de la II Bienal de Lima interroga el pasado fotográfico a la luz de situaciones que emanan de nuestro presente y que nos impulsan a la tarea de imaginar el futuro que está ya entre nosotros.