Exposiciones de cuerpos de trabajo de fotografía artística, donde se evidencia lo idiosincrático y que nos retan a abrir nuevos horizontes en la búsqueda estéticas.

Montesinos fue un fotógrafo arequipeño amateur que se apasionó con el carácter expresivo del medio. Estaba dedicado a la música a tiempo completo (se formó desde muy temprana edad en Lima como violoncelista) y se aproximó a la fotografía como práctica desinteresada, alejada de afán lucrativo y desarrollada en el ámbito privado como pasión personal.

Muestra que reúne una selección de trabajos personales del reconocido fotógrafo Javier Ferrand. Las imágenes, predominantemente en blanco y negro, destacan por su potencia gráfica y su construcción abstracta, revelando el equilibrio entre razón y pasión del fotógrafo.

Lo cotidiano es la cantera de Trinidad Carrillo. Todas sus imágenes salen de su entorno inmediato y giran en torno a sus afectos. Es en la transformación de lo contingente en evento con ribetes fantásticos que esta fotógrafa ha forjado una expresión. Residente desde hace muchos años en Suecia, es también considerada una de las más significativas fotógrafas suecas de su generación.

La exposición es el resultado de una serie de largos viajes donde Jiménez nos traslada a esa arriesgada frontera, aquella donde la ficción y el documento, difícilmente se logran encontrar. Una vez más, Jiménez sale airoso. Como pez en el agua, Morfi navega por las cálidas orillas del Amazonas documentando escenas cotidianas, que enmarcadas en la robustez de la selva, son protagonizadas por provocadores personajes.

Esta joven fotógrafa francesa, egresada de la Escuela Nacional Superior de Fotografía en Arl, Francia, se perfila como una de las autoras más nítidas en el horizonte pos fotográfico europeo. Su serie Half way to White es una primicia en su exploración por disolver los colores en pos de un blanco desconcertante.

Propuesta personal de Jason Sulllivan en una veta abstracta conceptual en blanco y negro.